martes, 24 de abril de 2012

EL CLUB DE LAS MALAS MADRES


Yo no soy una buena madre. Y probablemente usted, que me lee, tampoco.

Si usted ha decidido quedarse en casa y consagrase al cuidado de sus hijos es usted una madre hiperprotectora, amén de un parásito, un ser que vive a expensas de otro y a espaldas de las verdaderas preocupaciones y dificultades de la vida.

Si usted trabaja fuera de casa entonces desatiende usted a sus hijos, y nadie valorará el hecho de que tenga usted que hacer verdaderos malabarismos para conciliar la vida familiar y la laboral.

Lo peor de todo es que unas madres y otras van acusándose mutuamente: la que se queda en casa arremete contra la que trabaja, y viceversa, como si no fuera suficiente con recibir los ataques de los pediatras, los psicólogos, los especialistas en sueño, los periodistas, las madres, las suegras y las cuñadas.

Nosotras, las madres de hoy, aseguran ciertos psicoanalistas, somos la fuente de todos los problemas de nuestros hijos, porque tenemos demasiada fuerza y le hemos robado la autoridad a los padres.

Si su hijo es hiperactivo, si tiene rabietas, si insulta a otros niños en el colegio, la culpa será siempre de usted, porque o bien le consiente demasiado o bien no le atiende lo suficiente. ¿Y dónde están esos padres a los que les hemos robado la autoridad? ¿Cuánto han luchado para defenderla?

Nadie culpará al padre, nadie cuestionará nunca que el padre trabaje fuera de casa o viaje. Pero ¡ay de usted si lo hace! No solo tendrá que enfrentarse al goteo constante de comentarios más o menos directos o indirectos por parte de su madre, de su suegra, de las madres de los compañeros de cole de su retoño, sino, sobre todo, tendrá usted que lidiar con su propio sentimiento de culpa, que no la dejará vivir.

Yo no soy una buena madre. Trabajo fuera de casa y además viajo. Dejo a mi hija con canguros. Tengo novios y vida social. No le he proporcionado a mi hija ese entorno familiar estable que entronizan los manuales de pediatría y las revistas de papel couché.

No soy una buena madre pero pago las facturas de mi hija (el colegio, la comida, los canguros, la ropa, los juguetes, el pediatra y, muy a mi pesar, las Barbies), apenas duermo para poder llevarla al colegio todos los días, dedico la mayor parte de mi tiempo libre a su cuidado y todo mi espacio mental a pensar en ella.

No soy una buena madre, como no lo somos ninguna. Es lo más parecido a lo que vivíamos en la primera adolescencia. La que intimaba con los chicos era una puta, la que se resistía era una estrecha: no había término medio.

El caso es que nunca llueve a gusto de todos y una mujer nunca hace las cosas bien. A la madre nunca se le valora lo que hace y para colmo no tiene derecho a quejarse, so pena que se le diga que… es una mala madre.

Nuestra sociedad es perfeccionista y quiere individuos perfectos. Superhombres que se afeiten con acabado impecable, que conduzcan coches que apenas hagan ruido, que vayan al gimnasio tres veces por semana.

Supermadres de brillante sonrisa y silueta juncal, triunfadoras en todos los ámbitos, adoradas por sus maridos y respetadas por sus jefes, y criadoras de niños sanos y emocionalmente estables. Nuestra sociedad ha convertido el goce en un modelo, y el goce inmediato en el valor supremo.

Y un niño no es goce ni inmediatez. Un hijo implica renuncia y perspectiva. Y sobre todo, implica aceptar que la perfección no existe.

Usted, que me lee ¿está con los nervios de punta porque no le da tiempo a hacer todo lo que debería?, ¿tiene diez kilos de más?, ¿no tiene tiempo para ir al gimnasio y, si lo tuviera, lo emplearía en dormir?, ¿desearía que a veces fuera él el que se ocupara de la compra, de la colada, de los biberones y de la visita al pediatra?, ¿a veces se enfada, a veces está harta, a veces llora y a veces, mucha veces, no está en condiciones de dar lo mejor de sí misma?

Estupendo. Bienvenida al Club de las Malas Madres. Recuerde: no somos las mejores pero somos la mayoría.

*Lucía Etxebarria y Goyo Bustos "El club de las malas madres".

Hace unos días sister V* me recomendó este libro, y pasado el día del libro y a punto de celebrar el día de la madre, me apetece recomendároslo, no solo a las madres, sino a todo al que le apetezca saber algo sobre los problemas y alegrías de cuidar a un niño :) Ya me contaréis!!!

10 comentarios:

Gemma.D dijo...

Guau yo no tengo hijos pero se de Lo que se habla Lo veo todos los días en gente muy cercana y Lo peor es que son unas madres las que critican a otras madres sin piedad solo porque Lo que están haciendo es diferente a Lo eque hacen ellas .Esto es sin duda una cruda realidad de Lo que nos estamos dejando hacer por esta sociedad de perfección que nos quieren vender arriba las mujeres reales gracias por compartir me ha encantado besisssssssss

almava dijo...

Ya lo tengo en mi poder en cuanto me termine la saga que me estoy leyendo de "loca por las compras" ya voy por la tercera entrega... empiezo con este.

besitos, Maria

the healthy ghost dijo...

Se lo recomiendo a mi hermana.
Un beso.

Anónimo dijo...

¡Qué complicado es ser madre! te lo dice una "repetidora", tengo una con 13 y otra con 4 años, pero aunque se pasa mal en muchas ocasiones, me gusta pensar que te compensa en algo, sino:¿de que estamos hablando? Entiendo la que decide no tener hijos, pero también la que tiene familia numerosa y ambas son felices, entiendo la que trabaja fuera de casa y la que no, yo he estado en ambas situaciones...y jamás he criticado a nadie por dejar a los hijos con padres, suegras o canguros...ya quisiera yo... (parece que no tienes derecho a hacerlo por no trabajar fuera) porque "claro al fín y al cabo tú sólo estás en tu casa".
Corto, corto que parece que voy a escribir la segunda parte del libro...pero este se llamaría "el club de las malas madres que sólo trabajan en casa"
Hasta la próxima y espero que tengais 10.000 regalos en el día de las mamis.

renee dijo...

Creo que va a caer seguro..!! ya este trozo que me he leido me ha encantado!! y me he sentido tan identificada... y eso es totalmente cierto, las primeras que criticamos a las madres somos nosotras mismas, las mamis, criticamos a las otras mamis... en vez de apoyarnos...!! Y eso es totalmente cierto también... somos las culpables de todo, en cambio a los maridos se les excluye verdad?? pobrecitos que están todo el día trabajando fuera de casa... en fin!! prefiero no seguir porque me caliento! ja aja aj


;-)

Belén dijo...

Yo me lo leí unos meses después de dar a luz y me eché unas risas. Un beso

KaRoL dijo...

me lo voy a apuntar a mi lista, tiene muy buena pinta :)

http://all-more-2010.blogspot.com.es/

SISTERS AND DRESSES dijo...

Espero que os guste tanto como a nosotras :)

B*

Desde hoy Rita dijo...

Me llamo Elena y soy una malísima madre...
Me lo apunto, lo pongo a la cola.

marta dijo...

yo lo leí hace tiempo, y aunque no me gusta mucho esta escritora, este libro me resultó muy entretenido, me senti identificada.