jueves, 1 de diciembre de 2011

MEA CULPA



CULPABLES porque nos damos caprichos gustativos que se acumulan en forma de grasa en nuestras caderas. Culpables porque deseamos unos minutos de paz –¿no pueden los niños dormirse de una vez?– para leer ese libro que nos apetece tanto. Culpables porque nos mira con esa cara de pena cada vez que salimos de casa para ir a trabajar. Culpables porque estamos en la “pelu” haciéndonos las mechas en vez de aprovechar la mañana del sábado en familia. Culpables porque llevamos ya cinco minutos hablando por teléfono con una amiga mientras los niños están enganchados a la tele –¡Dios, es que no deberían ver tanta tele!...–. Culpables por... ...



CULPABLES POR TODO. Parece como si las mujeres hubiéramos desarrollado una extraña mutación cerebral que nos hace sentir mal por cualquier cosa que implique pensar un poquito en nosotras y no en los demás. Ahora mismo son las cinco de la madrugada y me siento culpable por estar escribiendo este texto y no tener a mi hija en mis brazos dándole cariño, sino aquí a mi lado en su cuna despierta, con los ojos como platos. ¡Pero si está tranquila y feliz!, dice mi parte racional. ¡Sí, pero estaría más feliz entre tus brazos!, me hostiga mi parte culpable.



DEBERÍA SER AL REVÉS, ¿NO? Debería sentirme una heroína por llevar varias semanas sin dormir más de tres horas seguidas y aún así aprovechar este tiempo nocturno entre toma y toma, no para dormir, sino para levantarme y ponerme a trabajar. ¿Por qué no nos sentimos orgullosas de ello en vez de flagelarnos? ¿Por qué no nos sube la moral al comprobar todo lo que somos capaces de hacer, y todas las cargas que nos echamos a la espalda, en vez de sentirnos con un agujero en el estómago?



AYER, VOLVÍA DE BARCELONA con una amiga empresaria. Yo iba con mi hija recién nacida, pero ella había dejado a las suyas en casa con la abuela. De repente se le saltan las lágrimas: al otro lado del teléfono su hija mayor, de apenas tres años, chillaba desconsolada: “Mamá, mamá, ven a casa ya, ven a casa ya”. “No hay nada que justifique ese dolor que tengo. Sólo valen la pena mis hijas”. ¿Se sentiría un hombre igual que ella?



ESO MISMO HA SORPRENDIDO mucho a un grupo de investigadores de la Universidad de Toronto. Digamos que alucinaron al descubrir las diferencias con las que hombres y mujeres responden emocionalmente al sonido “tienes un email” de sus móviles cuando están en casa. Resulta que, ¡oh, sorpresa!, a igualdad de cargo en una empresa (se entrevistó a 1.042 personas con ingresos superiores a los 60.000 dólares al año), las mujeres nos sentimos el doble de culpables que ellos cuando recibimos un correo laboral mientras estamos en casa. La teoría de estos sociólogos es que soportamos igual el estrés en la oficina, pero cuando estamos con la familia, “de manera subconsciente sentimos que nuestra prioridad son los hijos y el hogar”, y que, por lo tanto, las llamadas y mensajes de la oficina no nos dejan dedicar a la familia el 100% de nuestros recursos.



P. D.: Da igual que seamos independientes. Inteligentes. Luchadoras. O que tengamos claro que somos un ser humano que no solo se define por su pareja e hijos. La responsabilidad siempre estará escondida, aprovechando como el herpes el momento propicio para sacarnos un doloroso sarpullido de culpa.

* CARME CHAPARRO - MUJER HOY



Creo que no es necesario añadir nada mas, verdad??

18 comentarios:

Démo Forever dijo...

El doble castigo, hagas lo que hagas, en cualquier dirección, está mal.

renee dijo...

Es que es totalmente cierto, yo me siento culpable a veces cuando me doy un capricho, cuando dedico una tarde de compras, cuando hago cualquier cosa sin mi hija... en cambio mi marido va cada semana al futbol y no pasa na de naa... estamos hechos de pasta diferente... pero es que no se puede evitar... esto tal vez a las generaciones venideras no les pasará, a nosotras (o muchas de nosotras...) todavía nos pasa...


;-)

Marite dijo...

Pues eso, que es políticamente incorrecto y que al menos contamos con el consuelo de compartirlo con nuestras amigas, compañeras y colegas, las demás mujeres del mundo. No se si algún dia esto cambiará y aunque me arrepienta de escribir esto debo decir que mi lógica me arrastra a pensar que si no fueramos así, dejaríamos de ser mujeres....

Un tema del que me podría tirar horas y horas escribiendo. Dejo algo para el resto.

Mil bss ♥♥

Marite

http://kalifragilisticosinsuper.blogspot.com/

letiti dijo...

Demoledoramente real!va intrínsecamente unido al hecho de ser mujer y madre,la culpabilidad nos acompaña y me ha sorprendido lo de los mensajes laborales cuando estamos en casa,porque que me pasa tanto..y me cabrea más..besos guapas

joshylola dijo...

Pues es verdad,las mujeres somos así...

Démo Forever dijo...

Una mujer que se compra un bolso de Prada por mil euros es una manirrota, un hombre que se gasta lo mismo en un aparato electrónico es...

nieves gijon dijo...

solo puedo decir AMEN.

paqui dijo...

Cuanta razón tienen estas palabras¡¡¡, supongo que será la educación que nos han dado. besitos

Lynn dijo...

Más claro agua. se puede decir más alto pero no más claro. Hacia la igualdad queda mucho camino por recorrer y el de las emociones será el más costoso. Pero valdrá la pena recorrer ese tramo del camino?

Bss.
http://melancora.blogspot.com

isabel dijo...

Jolin...estaba leyendo..y digo...pero quien ha tenido una hija..que no me he enteraooo...ufff...ha habido un momento lapsus que no sabia a quien leia.
Estoy totalmente de acuerdo con todas y cada una de la spalabras de este texto. Yo tambien "SOY CULPABLE"....y ultimamente con todo el trabajo que tengo ni te cuento. Amen Amen y Amen!!
Besos!!

SISTERS AND DRESSES dijo...

Esta claro que toda esta culpa, es cultural, querramos o no, hasta hace dos días el papel de las mujeres era el hogar y el cuidado de la familia, y esto no se cambia en dos días.

B*

SISTERS AND DRESSES dijo...

Se me olvidó comentarte que lo había leído, y mira por donde vas y lo publicas jajaja

Esta mujer cada día me gusta más, tiene más razón que una santa...

V*

Maria dijo...

es doble presencia, incorporación masiva de las mujeres al ámbito laboral, baja incorporación de los hombres al ámbito familiar y doméstico.

Anónimo dijo...

AY... PUES YO DEBO SER UN BICHO RARO PQ NO ME SIENTO ASI. NO ME SIENTO CULPABLE NI CD TRABAJO, NI CUANDO VOY A LA PELU, NI CUANDO VOY AL GYM, CUANDO LEO, CUANDO BORDO... ASI ES LA VIDA Y LA ACEPTO COMO ME VIENE. TENGO UN HIJO DE 15 MESES Y EL DEBE APRENDER Q TANTO SU MADRE COMO SU PADRE ESTARAN SIEMPRE CON EL AUNQUE NO ESTEMOS FISICAMENTE A SU LADO.
NO PIENSO MARTIRIZARME POR SITUACIONES Q NO PUEDO CAMBIAR, Y LO MEJOR QUE LE PUEDO DAR A MI HIJO ES SER FELIZ Y SIMPLICAR LAS COSAS. PORQUE SI ME ESTRESO Y ME AMARGO ESO REPERCUTE EN EL.

YO CREO Q NOS ECHAMOS ENCIMA MUCHAS MAS COSAS DE LAS Q DEBEMOS Y SOMOS NOSOTRAS MISMAS.Y EDUCAMOS A NUESTROS HIJOS CON ESA CONCEPCION Y SE REPITE EL CICLO. ES MI OPINION.


P.D: QUIERO A MI HIJO MAS Q NADA EN ESTE MUNDO AUNQUE ME VAYA A LA PELU....

Jewel dijo...

¡¡Como me ha gustado este artículo!! y aunque yo no tengo hijos, sí me siento identificado en otros muchos aspectos.

Un beso.

by_redcarpet dijo...

Hay veces que nos falta pegarnos con un latigo a nosotras mismas y cuando no lo hacemos, ya lo hacen por nosotras. Tenemos el chip, de ser las madres perfectas tan activo...
A mi madre le cuesta creer cuando digo que no voy a dejar de trabajar cuando tenga hijos,estare de baja y ajustare los horarios con mi pareja, eso si. Ella estubo 12 años sin trabajar para cuidarnos a mi y a mi hermano encontrandose despues con mas de un obstaculo para encontrar un trabajo decente, por pasar la barrera de los 40 y no tener experiencia laboral.
Hablando con mis amigas sobre el tema, una de ellas decia que si que dejara de trabajar mientras sus hijos sean pequeños, ya que sus padres trabajaban mucho cuando era pequeña y se tuvo que criar con sus abuelos.Me sorprendio, ya que ella lucho mucho para terminar una carrera dura, encontrar un trabajo y ademas tiene un puesto politico importante. Pero esta claro que todas tenemos derecho a elegir como queremos que sea nuestra vida.
Seguro que por desgracia, ni la mitad de los hombre se plantean este tema.

Artemisas' Project dijo...

Cuánta razón, pero es que no lo podemos evitar, somos así de capullas!!!

Petonets

superwoman dijo...

AYYYYYY!!!! ¿Qué más se puede decir?